Una gran tarte au citron comienza con una base delgada y bien horneada. Debe resistir la humedad de la crema y romperse con facilidad al pasar el tenedor.

La crema necesita acidez, perfume y textura. El jugo aporta intensidad; la ralladura, los aceites esenciales que prolongan el aroma en el paladar.

El merengue italiano completa el conjunto con una dulzura estable y sedosa. Flamearlo suma notas tostadas sin esconder la frescura del limón.

La precisión hace posible la belleza; el tiempo hace posible el sabor.

En DELY seguimos aprendiendo de cada receta. Nuestro journal comparte parte de ese proceso para que puedas disfrutar cada creación con una mirada nueva.